Esther Ferrero, directora del programa Coordenadas de Radio 3, acompaña a los portavoces de la Generación No Hunger en su viaje a Guatemala.

Llegamos a Guatemala desorientados por el cansancio del vuelo, el golpe de calor húmedo y la expectativa de un viaje con compañeros recién presentados. Aun pasamos horas de reuniones, esperas y recorridos en coche para llegar al departamento de Chiquimula, al este del país, en la frontera con Honduras. En un margen de la carretera, sobre una valla, descansaba un grupo de aves negras, grandes, serían unas ocho, quizás diez. “Qué son?”: pregunté. Son zopes, zopilotes, los llamáis buitres. No sabía entonces que no era un encuentro casual, que los buitres iban a acompañar cada día nuestras visitas, sobrevolando el valle de Ch´orti´.

Somos un grupo dispar y, sin embargo, es mucho lo que compartimos, mucho lo que hablamos pero, también, muchos los silencios llenos de dudas y contradicciones al descubrir la realidad de las comunidades campesinas con las que trabaja Acción contra el Hambre. Jessica y Fernando, responsables en esta zona, nos explican el contexto de pobreza, sequía y desnutrición. Ellos rompen el hielo, abren paso y nosotros les seguimos. Pero en seguida sobran las palabras, no tardamos en comprender cómo afecta la desnutrición crónica a los niños: aparentan dos o tres años menos de lo que podría ser una talla normal. Nos acompañan a todos lados, nosotros con botas, ellos con chanclas o zapatos de plástico entre arbustos y caminos.

ZopilotesMichael no se despega del grupo desde que Alberto lo eligió ayudante suyo. Es el hijo de Don Santos, el líder de La Mina, una comunidad que hace pequeños progresos: han plantado cacao entre el maíz y la cosecha se ha duplicado. El crío no pierde un detalle, lo mismo puntualiza la explicación de un adulto que lidera un partido de fútbol con los chavales porque, además, no quiere despedirse, regresa, se las ha arreglado para conocer nuestra agenda y se suma a la visita que hacemos en la comunidad vecina. “¿Te gusta el cole?” le pregunto. “sí”, responde, “porque tengo un amigo”. “Y ¿qué es lo que más te gusta?”, insisto. Y él, siempre escueto, añade: “a mí me gusta estar con ustedes”.  Sonríe. Yo también sonrío, alzo la vista y de nuevo ahí están, sobrevolando el valle los zopilotes.

No hay respuestas. Sólo un montón de preguntas. Y hay esperanza, la presencia de Mayte, Noemí y Alberto está dándome muchas pistas, sólo que aun no sé interpretarlas. Si ahora estuviera en la redacción, frente al guión del programa, pincharía una canción de “El mató a un policía motorizado”, una banda de La Plata, Argentina: “Más o menos bien”.